¿Puede un edificio generar más energía de la que gasta? La Politécnica de Valencia cree que sí, y va a hacerla para un concurso internacional.
Según la información de IGNACIO ZAFRA – Valencia – 20/10/2009, en el País, el objetivo es que la casa genere más energía de la que gasta. Las reglas descartan las cuevas (una de las pruebas mide el confort) y el estilo de vida ermitaño: ordenador, televisor, equipo de música, nevera, ducha, lavavajillas, lavadora y secadora deben funcionar como en una casa occidental media que aloje a dos personas, es decir, muchas horas a la semana.
¿QUÉ ES SOLAR DECATHLON?
La competición se llama Solar Decathlon y los equipos son universidades. Nació en 2000 en EE UU con el patrocinio del Departamento de Energía. La participación de la Politécnica de Madrid y, quizá, el nuevo entendimiento entre los Gobiernos español y estadounidense (lo organizan juntos), facilitaron la creación de una versión europea. La primera edición se celebrará en junio en Madrid y allí estará (con 20 universidades europeas, americanas y asiáticas) la Politécnica de Valencia, que ayer presentó los planos y la filosofía de su casa, vagamente mediterránea y altamente eficiente.

“El secreto”, cuenta Ignacio Guillén, coordinador del prototipo, “es controlar los consumos. ¿Cómo se hace eso? Con una vivienda muy, muy aislada”. Las normas obligan a tener encendidos varios electrodomésticos a la vez, lo que sitúa esa parte del gasto energético en un nivel difícil de atacar. La apuesta de Guillén y de los 40 profesores y alumnos de seis carreras implicados en la casa consiste en reducir al mínimo el consumo por climatización, y generar mucha energía con paneles fotovoltaicos.
“No innovamos en materiales. Las claves son las soluciones constructivas”, dice Guillén. La legislación establece que el aislamiento debe tener de cuatro a seis centímetros de espesor. La Politécnica lo eleva a 20. “No supone un gran aumento de coste porque al final el aislante (lana de roca) es barato, y consigue un gran ahorro en calefacción y refrigeración”.
El segundo secreto son los “sistemas pasivos”. En invierno la casa se beneficia del efecto invernadero: La cara sur tiene la fachada acristalada, y un metro más hacia adentro se levanta otra barrera de vidrio. El sol calienta el espacio intermedio y desde ahí, el resto de la vivienda. En verano se busca el efecto contrario: la cristalera exterior se pliega a un lado y el techo que sobresale (en la práctica, un porche) da sombra al interior.
La casa tendrá 54 metros cuadrados y paneles solares en toda la cubierta. Se levantará entre enero y febrero. Viajará a Madrid para el concurso (consta de 10 pruebas que duran una semana), y volverá para quedarse junto a la Escuela de Arquitectura. Estará conectada a la red eléctrica, tendrá puntas de gasto los días nublados y, si todo marcha bien, superávit los soleados y un balance energético positivo.
Más info en http://www.solardecathlon.upm.es/es/
Más aún, por extensión a la casa, podemos plantearnos esta reflexión sobre todo edificio y pongo como ejemplo el proyecto de DPA, Dominic Perrault Arquitectura, para el Palacio de Congresos y Recinto Ferial par ala ciudad de León en la Antigua Azucarera Santa Elvira.

Este nuevo edificio consumirá más de 400 megavatios por año, y producirá más de 1000. Esto quiere decir que la ya conocida como “Montaña mágica”, de DPA, aportará energía suficiente para abastecer a todo el resto de edificios municipales, y algo más.
La culpable es la cubierta fotovoltáica de más de 8000 m2, con forma poliédrica, dividida en triángulos de diversas medidas y orientaciones que se cien al perfil de mayor ahorro y producción energéticas posibles. Un lujo para León, y un elemento del proyecto que aún no es muy conocido, pero que dará mucho de que hablar en el futuro.

COP-15 Copenhagen Climate Conference
Agencia Documental de Arquitectura
Gestión Urbana.
Paisajes Habitados 06
URBANISMO SOSTENIBLE Y ESTÉTICO
La idea de construir edificios energéticamente “positivos”, “mediomabientalmente” eficientes en desde una óptica tanto energética como de tratamiento de residuos o producciones hortofrutícolas de autoconsumo, debería llevar ya a planificar un nuevo urbanismo que imponga al os promotores determinadas pautas obligatorias en la construcción d edificios en nuevos sectores.
Estos momentos en los que el mercado inmobiliario está caído pueden aprovecharse para poner en marcha experiencias piloto en esta línea. Es necesario agudizar el ingenio para vender nuevas promociones y el reclamo de edificios ecológicos e incluso “productivos” puede ser una idea no nada desdeñable.
Si a eso se le añade el diseño de barrios con una estética singular (fruto de un concurso de proyectos) que conjugue la eficiencia energética, tratamiento de residuos y servicios de ocio activo, con una estética concreta, puede lograr varios objetivos:
- generar menos problemas medioambientales a la ciudad
- menores gastos para los residentes y mayores alternativas de ocio
- dotar a la ciudad de nuevos atractivos turísticos: frente a una tipología constructiva anárquica y donde la estética cede ante el abaratamiento de costes para el promotor, que es lo habitual desde el modernismo para acá, apostar por barrios singulares nos remonta a otras épocas que nos han dado los edificios que hacen que ahora los turistas se acerquen a unas ciudades más que a otras. Es un buen momento para empezar a recuperar el sentido estético, cuyo coste, que no ha de ser muy superior a la vulgaridad actual, se verá compensado por los ahorros energético, ingresos extraordinarios par alas comunidades, etc.
Para ello, volver la vista a los sistemas de cogestión urbanística son la clave, una clave 1que mejorará la salud medioambiental y estética de nuestras ciudades y por ende de sus habitantes, al tiempo que permite a los promotores poner en circulación viviendas que interesen a los compradores y que estos puedan pagar…